Pero en Youtube sà sale, en un vÃdeo que ya tiene 26 visualizaciones (dos nuestras). ¡Nos parece muy poco, Christine!
Su fantástico vÃdeo, de 1 minuto y 4 segundos, capta casi con crudeza los dÃas grises de la oficina. Luego, en un momento dado, rompe a cantar, para sumergirse de nuevo en su rutina de grapadoras.
A veces no hay nada como plantar la cámara y grabar.
Mientras, nos quedamos con la introducción que hizo Ray Loriga a Carta Blanca, el programa de televisión que presentó hace algunos meses. No es para volverse loco (¡tantas citas!), pero tiene su magnetismo.
El cine asiático, sin duda, lleva la delantera en este arranque de siglo: hacen pelÃculas para ser vistas, cine de imágenes, sin explicaciones, sin literatura.
Trailer triunfal para la nueva pelÃcula de Darren Aronofsky, el hombre que nos sorprendió en Pi, nos decepcionó en Requiem for a dream (o no nos decepcionó: allá cada cual) y nos da ahora una nueva porción de su imaginario visual.
Hugh Jackman y Rachel Weisz encabezan el reparto de este trÃptico narrativo que, por lo que vemos en el trailer, se parece demasiado a un anuncio navideño; o sea: sobreproducción.
Para empezar, el director, Gregory Dark, viene el mundo del cine erótico/casi porno. TÃtulos como Muy adentro de Vanessa del RÃo o Frikis del sexo habilitan sin duda al cineasta para dirigir las clásicas escenas de ducha de las cintas de terror adolescente. Esto desmenuza un poco la teorÃa de que los peores directores vienen del mundo de los videoclips: quizá vienen del mundo del porno.
Gracias a la Navidad, que nos sumerge en estados de delirio emocional, nos permitimos promocionar este vÃdeo de un loco enamorado.
A la chica la han dejado, y trata de recuperar a su amado recurriendo a todos los tópicos verbales posibles (¡y además incluye una de esas canciones de las que nos avergonzamos conocer hasta el tÃtulo!).
Pero el resultado es increÃblemente efectivo y, lo más extraño, divertido.
Nuevos tiempos para la publicidad, sin duda. Los Fincher, Romanek y compañÃa pueden tomarse un descanso: ahora hay que hacer anuncios que parezcan micropelÃculas caseras.